Neurocirugía Pediátrica Dra. Plaza

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Doctora Plaza. Neurocirugía Pediátrica en Valencia

 Deformidades Craneales 

Patologías: 

Como neurocirujana infantil, mi enfoque está completamente centrado en el bienestar y la salud de los pequeños pacientes.

En mi práctica, me dedico a proporcionar una atención quirúrgica integral de los niños.

Estoy comprometida en  mantener la excelencia en la neurocirugía infantil y a ser un apoyo constante en el cuidado de la salud de tus seres queridos.

Puedo valorar tu caso desde mi consulta privada online.

¿Qué puedo hacer por ti?

Deformidades Craneales

Las deformidades craneales en niños son cualquier alteración en la forma del cráneo durante las primeras etapas del desarrollo. Estas anomalías pueden surgir por diversas razones, desde anomalías genéticas hasta las debidas a posiciones mantenidas por el feto en la vida intrauterina o por el bebé en relación a una tortícolis. Es importante comprender y abordar estas deformidades dado que la importancia, el manejo y el tiempo de tratamiento de cada una de estas deformidades es muy diferente entre sí. 

Asimismo, en el manejo de esta condición es recomendable la colaboración entre pediatras, fisioterapeutas, rehabilitadores y neurocirujanos para obtener resultados óptimos. 

Prevalencia en Niños

La incidencia de deformidades craneales en la infancia varía, siendo algunas más comunes que otras. Entre las más frecuentes, se encuentran la plagiocefalia y la braquicefalia posicional, que a menudo están relacionadas con ciertos comportamientos o hábitos durante el sueño y la posición del bebé. Es fundamental destacar que, aunque algunas deformidades son leves y se corrigen con el tiempo, otras pueden requerir intervenciones médicas especializadas.

Importancia de la Detección Temprana y Tratamiento:

La detección temprana de deformidades craneales es esencial para garantizar un tratamiento efectivo. Durante los primeros meses de vida, la cabeza del bebé es especialmente moldeable, lo que ofrece ventanas de oportunidad para corregir ciertas deformidades. La atención temprana no solo contribuye a mejorar la apariencia física, sino que también puede prevenir posibles complicaciones neurológicas a largo plazo.

El tratamiento puede variar según la naturaleza y gravedad de la deformidad, e incluir medidas como cambios en las posiciones durante el sueño, terapia física, o, en casos más complejos, intervenciones quirúrgicas. 

Causas de Deformidades Craneales en Niños

Las deformidades craneales en niños pueden tener diversas causas, a veces incluso coexisten varias. Simplificándolo mucho podemos decir que hay dos grandes grupos según su causa: las de ORIGEN POSICIONAL y las secundarias a  CRANEOSINOSTOSIS

  • Causas que contribuyen a deformidad posicional: 

  • Posicionamiento en el útero: La posición del feto durante el embarazo, especialmente durante el tercer trimestre, puede influir en la forma del cráneo, especialmente si la posición de la cabeza ha quedado fija o encajada durante un tiempo. Esto es especialmente frecuente en los embarazos múltiples, probablemente por la menor disponibilidad de espacio.
  • Hábitos de sueño: La posición frecuente del bebé durante el sueño, como dormir siempre apoyando sobre el mismo lado, puede dar lugar a deformidades posicionales.
  • Tortícolis congénita: Problemas musculares en el cuello, hematomas, acortamientos… que lleva a que el lactante mantenga la cabeza girada hacia un lado manteniendo constante el lado de apoyo del cráneo cuando está tumbado. Obviamente esto produce una deformidad secundaria en la forma del cráneo en pocas semanas.
  • Prematuridad: El cráneo de los bebés prematuros es especialmente maleable, lo que unido a una falta de tono en los músculos del cuello les hace especialmente vulnerables al desarrollo de deformidades posicionales.
  • Deformidades craneales debidas a craneosinostosis

  • Craneosinostosis: Es el cierre precoz de las suturas craneales que son las uniones entre los huesos del cráneo. Cuando esto sucede impide el normal crecimiento del cráneo y produce deformidades típicas en el cráneo que dependen de qué sutura esté afectada.  El tratamiento de esta enfermedad es quirúrgico, lo cual está justificado porque, en éstos, la repercusión no solo es estética sino que puede asociar también problemas neurológicos. 

Factores Genéticos

Si bien muchas deformidades craneales no tienen un origen genético directo, en algunos casos, pueden existir una predisposicion genética. Antecedentes familiares de ciertas condiciones craneales pueden aumentar el riesgo. En otros casos, existen deformidades craneales más graves en relación a síndromes que sí se pueden caracterizar genéticamente y que suelen requerir manejos especializados y multidisciplinares. 

Síntomas de Deformidades Craneales en Niños

Deformidad del cráneo:

  • En función de la causa de la deformidad puede deformarse una u otra zona del cráneo.
    • Deformidad posicional: produce aplanamiento de la zona de apoyo habitual del cráneo 
    • Craneosinostosis sagital: Se produce alargamiento anteroposterior del cráneo y aplanamiento de los hueso laterales del cráneo llamados parietales 
    • Craneosinostosis metópica: la frente adopta una forma triangular, promimente en la lìnea media
    • Craneosinostosis coronal uni o bilateral: se aplana un lado (o ambos si es bilateral) de la frente y el reborde supraorbitario. 
    • Craneosinostosis lambdoidea: produce aplanamiento posterior unilateral y puede confundirse con una deformidad posicional. 
  • En ocasiones de manera secundaria pueden aparecer asimetrías en la cara, en la posición de las orejas, en la posición de los ojos y en los casos más graves en una adecuada congruencia dental.

Estrabismo

  • Se trata de una anomalía en la movilidad de los ojos que hace que se muevan ambos ojos de manera diferente, lo cual puede afectar secundariamente a la visión

Problemas en el desarrollo neurológico:

  • Esto solo lo contemplaremos cuando el origen de la deformidad no sea posicional, sino debido a craneosinostosis. Cuando ésto sucede el espacio que le puede ir quedando al cerebro puede ser insuficiente y es ahí, cuando pueden aparecer problemas en la visión y retraso en el desarrollo neurológico del niño como irritabilidad, problemas de aprendizaje, en el lenguaje, en la motricidad, en la deglución… Esta circunstancia la debemos tener en cuenta siempre a la hora de evaluar a un niño que viene con una deformidad de origen no posicional para tratarla en un tiempo adecuado.

Diagnóstico de deformidades craneales en niños

Métodos y Pruebas

Evaluación Clínica:

La evaluación clínica por un especialista en neurocirugía infantil es fundamental dado que en la mayoría de las ocasiones es suficiente para dar un diagnóstico inicial y establecer un plan de tratamiento. Además, el hecho de ser valorado por un especialista experimentado en la valoración de esta enfermedad puede proporcionar un diagnóstico y tratamiento más precoz y evitar pruebas o tratamientos innecesarios. Esto es de especial importancia en esta patología ya que, como hemos dicho previamente, tiene una ventana de tiempo para el tratamiento, que si se sobrepasa puede llevar a peores resultados finales o a necesitar tratamientos más agresivos. 

En una primera visita con el especialista se tendrán en cuenta diferentes aspectos como son: factores sobre el embarazo, la edad del niño, tipo de deformidad y evolución en el tiempo, factores predisponentes asociados y si el paciente ha iniciado algún tipo de terapia.

Con todo ello, el origen y gravedad de la deformidad se suelen poder establecer y por tanto ya se puede hacer una primera estimación del plan de tratamiento a seguir y cuál será el pronóstico de la deformidad. 

Estudios de Imagen:

Rx, TAC, Tomografía Computarizada (TC) o Resonancia Magnética (RM):

La radiografía de cráneo o ecografía de suturas se usan en algunas ocasiones para hacer una primera aproximación al diagnóstico de la deformidad pero no suelen ser suficientes para establecerlo.

La tomografía computarizada es la prueba de imagen que da una información más detallada sobre la conformación de los huesos del cráneo. Debemos reservar esta prueba a los casos en los que existan dudas razonables sobre el origen de la deformidad o se sospeche un origen malformativo de los huesos del cráneo para dicha deformidad, puesto que esta prueba implica someter al niño a una dosis de irradiación determinada. Aún así, sí la usaremos en dichas circunstancias en las cuales sea posible la necesidad de una cirugía como tratamiento esencial puesto que el beneficio superaría en ese caso los riesgos de la prueba

La resonancia magnética proporciona mucha información acerca del contenido del cráneo pero es muy limitada para valorar la estructura ósea. Por tanto, aunque no conlleva el uso de radiación, solo será útil cuando creamos que puede haber un problema asociado en las estructuras de dentro del cráneo.

Tratamiento de las deformidades craneales

El tratamiento de las deformidades craneales es muy variable según el origen y la severidad de la deformidad y la edad del paciente. A la hora de tratar debemos tener en cuenta tanto los aspectos estéticos como las posibles implicaciones funcionales de dicha deformidad. Algunas opciones de tratamiento incluyen:

Posicionamiento:

Es el tratamiento fundamental e inicial de las deformdidades que son de origen posicional y consistirá sencillamente en el cambio de posicionamiento del bebé para favorecer la remodelación del cráneo. Para que esta medida sea eficaz es muy importante que se inicie en los primeros meses de vida; cuanto antes, mejor. A medida que el niño crece, el cráneo va adquiriendo mayor rigidez y la efectividad del cambio posicional va disminuyendo. Además la actividad del niño va yendo en aumento y ello también acaba limitando la permanencia en esa diferente posición.

Hay muchos trucos que pueden ayudar a afianzar ese cambio en la posición durante el sueño, pero es el cumplimiento e insistencia de los padres en esta medida el factor más determinante del resultado final. Aún así, en ocasiones esta medida puede ser insuficiente para algunos pacientes. 

En esta fase es importante que se haga un seguimiento de la evolución de la forma craneal para determinar si ésta se va corrigiendo de manera suficiente y en el tiempo adecuado. 

Terapia física:

Dado que muchos casos de plagiocefalia posicional son secundarios a problemas de movilidad cervical tiene especial relevancia tratar primero éstos con fisioterapia para que secundariamente se pueda mantener la cabeza apoyada en la región contraria. Si el lactante no está cómo al girar en un sentido, automáticamente su tendencia será volver al apoyo inicial y no seremos capaces de redondear de nuevo su cráneo. 

Además implementar ejercicios suaves de estimulación muscular puede fortalecer el cuello y contribuir al desarrollo equilibrado del cráneo.

Dispositivos Ortopédicos:

Solo cuando el manejo con cambio de posición y terapia física para la tortícolis congénita se consideran insuficientes, se recurre a la asociación al tratamiento de ortesis craneales.  También se usa a veces tras cirugías de craneosinostosis a corta edad.

Estos dispositivos, parecidos a un casco, permiten redireccionar el crecimiento del cráneo ayudando a mejorar su morfología. 

Suelen ser muy eficaces cuando se empiezan a usar a una edad adecuada, habitualmente no antes de los 5 meses ni después de los 7 u 8 meses. Es el especialista el que debe juzgar si su uso está recomendado en función de la evolución y tipo de deformidad en función de la edad del paciente, así como hacer un seguimiento durante su uso. 

Cirugía

Solo se indicará en deformidades secundarias a craneosinostosis, ya que en estos casos la repercusión de la deformidad puede ser más importante y afectar al normal desarrollo del cerebro. 

El tipo de cirugía será diferente según el tipo de craneosinostosis y la edad del paciente. A edades precoces, es decir antes de los 3 a 6 meses de edad, según el tipo de craneosinostosis, se pueden hacer cirugías asistidas por endoscopia, que implican menor invasividad y mejor resultado. Cuando el tratamiento es más tardío, la cirugía de remodelación implica mayor agresividad, cicatrices más amplias y mayor coste aunque el resultado final globalmente se ha reportado como parecido. 

Seguimiento 

Hacer un seguimiento del paciente en tratamiento por deformidad es importante con el fin de determinar si el tratamiento está siendo adecuado y si la mejoría sucede en el tiempo establecido. Además permite descartar que no aparezcan complicaciones u otras deformidades secundarias y que el crecimiento y desarrollo del niño progresa dentro de parámetros normales

Importancia de la Educación y apoyo familiar

Educar y asesorar a los padres sobre la importancia del tratamiento y la participación activa en el cuidado del niño son aspectos fundamentales. El apoyo emocional y la comprensión de los procedimientos ayudan a la familia a enfrentar el proceso de tratamiento con confianza.

Perspectiva a largo plazo

Con un diagnóstico y tratamiento oportunos, muchas deformidades craneales en niños tienen un resultado favorable. El enfoque precoz y correctivo contribuye al desarrollo saludable y al bienestar general del niño.

Calidad de vida después del tratamiento

En muchos casos, el tratamiento efectivo de las deformidades craneales en niños puede conducir a una mejora en la calidad de vida. Una intervención exitosa puede contribuir positivamente a su desarrollo físico y psicosocial.